Enfermedades de hurones

El hurón no es una mascota como todas, sino que este roedor posee no solo un comportamiento singular, sino también un organismo diferente a cualquier otro. Cuando hablamos de hurones, no debemos confundirnos, un hurón no es similar a una mascota tradicional en ningún aspecto, es por ello que poseen su alimento específico, como su dieta y cuidados especiales. Existen algunas enfermedades que son muy típicas en estos roedores, y nosotros estamos aquí para contarles todo lo que necesitan saber de ellas, cómo contrarrestarlas y, una acción fundamental: cómo prevenirlas para evitar que afecten a nuestras mascotas y que luego sea tarde para poder curarlas. Preste atención a nuestros consejos y sugerencias, aplíquelas y podrá ver que tendrá un hurón activo y saludable.

hurones y sus enfermedades a tratarImportancia de prevenir: Cada vez más son las familias que optan por tener un hurón como mascota, es un animalito que brinda una excelente compañía, y es debido a su simpatía y su gran capacidad de aprender, se ha tornado en una mascota popular. Normalmente decimos que los hurones son fáciles de cuidar, pero existen algunas enfermedades a las cuales debemos estar atentos, porque son muy comunes en ellos y, si no se las trata a tiempo, pueden llegar a ser mortales. Moquillo: Una de las enfermedades de hurones más comunes es el moquillo, ésta tiene una alta tasa de mortalidad, casi un 100% se incuba de 7 a 21 días y los primeros síntomas que podemos notar son una alta descarga de secreciones oculares.

Otros signos que pueden alertarnos sobre el moquillo son la diarrea y la gran depresión que sufre el animal; la enfermedad puede tener un curso de hasta 35 días. Una vez que el veterinario ha identificado la patología, debe empezarse con el tratamiento de forma urgente, si éste falla, lo más aconsejable, es lamentablemente la eutanasia. Como prevención podemos recurrir a la vacunación; a las crías se las puede vacunar a las 8 semanas y luego se procederá a realizar dos revacunaciones en lapsos de 21 días; una vez hecho esto, la vacunación será anual.

Rabia y gripe

hurones enfermedades en la pielOtra de las enfermedades de hurones muy recurrentes es la rabia, pero los veterinarios afirman que no se puede contraer la enfermedad de manera natural; hasta el día de hoy, no se conocen casos de contagio por transmisión de hurón a ser humano, para prevenirla se aconseja vacunar. La gripe puede afectar también a nuestra mascota, aquí el contagio recíproco es posible, entre hurones y seres humanos. En los hurones adultos, la enfermedad es leve y afecta muy superficialmente sus vías respiratorias; pero cuando dicha patología los ataca de pequeños y no poseen las defensas necesarias para poder contrarrestar la enfermedad, ésta puede ser letal. Como medida de prevención lógica, si sufrimos de gripe, no debemos acercarnos a los hurones, para así evitar el contagio, en especial si tenemos crías en casa.

Control de parásitos: Los parásitos forman parte de las enfermedades de hurones más tradicionales, tenemos parásitos intestinales, las pulgas, los ácaros auriculares y la dirofilaria immitis. Con respecto a los primeros, decimos que pueden contrarrestarse utilizando productos tradicionales indicados para gatos, en pasta, ya que de esta forma será mucho mas fácil su aplicación; si el animal sufre de ácaros auriculares, entonces se indica Selamectina en dosis adecuada para gatos, lo mismo si sufre de pulgas o de dirofilaria immitis.

El síndrome de Waardenburg en los hurones: Dentro de las enfermedades de hurones, no podíamos dejar al margen el síndrome de Waardenburg, ésta es una patología genética y se puede observar en los hurones blancos; el síntoma que distinguimos cuando la padecen es la sordera total o parcial, es una relación que existen entre el albinismo y la sordera desde hace ya mucho tiempo, mediados del siglo XIX. Se cree que el 75% de los hurones blancos y de colores exóticos la padecen. Este síndrome es el resultado de una alteración genética y es por ello que se transmite y resulta hereditaria, lamentablemente las expectativas para su tratamiento no son muy positivas. Otro de los síntomas revelados son las dificultades que el animalito posee para sociabilizar, un estreñimiento severo el cual puede llevar a que se le extirpe parte del intestino grueso, problemas de vejiga, desórdenes de médula espinal, etc. Se puede detectar esta enfermedad en el aspecto externo del animal, se exterioriza una deformación de cráneo, también alteraciones en los colores de su pelaje y piel y, por su puesto, la sordera ya mencionada.

La mayoría de los hurones puede convivir con la enfermedad de manera natural; nosotros debemos ser parte de su adaptación, muchas veces el animal se torna agresivo porque no nos escucha, es por ello que debemos ser pacientes y no acercarnos o tocarlo bruscamente. Si nuestra mascota es sorda, de nada servirá gritarle, tenemos que enseñarle mediante un lenguaje de señas visuales; debemos tener esto en mente para que no sufra y pueda convivir con nosotros de forma adecuada.