Iguanas rojas

Algunos animales se consideran muy exóticos para tenerlos en casa pero esto no quiere decir que no representen una excelente mascota; este es el caso de las iguanas, las cuales son solo tenidas en cuenta como animales de terrarios. En los últimos años, los fanáticos de los reptiles han dicho "presente", y esto se pudo observar en las inclinaciones del mercado de mascotas; las iguanas son hoy las número uno dentro de esta clase de animales. Pero, aquí desarrollaremos las siguientes preguntas, necesarias: ¿Es fácil tener una iguana en casa?, ¿todas son aptas para tenerlas como mascota?, ¿Qué comen?, y muchas otras más. Nosotros, en este texto ahondaremos en las iguanas rojas, una especie muy bonita y con muchas cualidades.

iguanas rojas muy bellasCaracterísticas

Las iguanas rojas no son muy diferentes de las iguanas verdes o de las tradicionales, podemos decir que poseen casi el mismo comportamiento y hábitos. Estos reptiles son originarios de las zonas tropicales de Centroamérica, América del Sur y el caribe; se las puede divisar en las zonas húmedas de etas regiones o en sus selvas. Sus hogares son construidos en árboles a 1,2 metros de altura al ser excelentes trepadores, puede desplazarse de forma fácil y rápida entre las plantas y arbustos. Las iguanas rojas poseen papada, espinas que se distribuyen en su espalda y llegan hasta su cola.

Como rasgo particular, decimos que tienen un tercer ojo en la cabeza, al cual se lo denomina "ojo parietal" que se camufla con las escamas de su cabeza. Detrás de su cuello cuentan con unas escamas que tienen forma de pico, cuyo nombre se conoce como "escamas tuberculares". Los expertos aseguran que la iguana roja tiene no menos de 1,50 m d longitud, se distingue por tener una alta cresta hecha a base de espinas completamente independientes, mientras que debajo de su mentón, tiene una serie de otras espinas similares a las anteriormente nombradas. Su cuerpo como su cola son alargados, y al mismo tiempo estrechos, su cola representa un gran mecanismo de defensa ya que puede dar fuertes golpes en caso de que el animal se sienta molesto o amenazado, de todas maneras, se lo considera inofensivo.

Cuidando nuestra iguana

iguanas rojas en una ramaLas iguanas rojas, al igual que las convencionales, son animales herbívoros y ovíparos; sitúan sus huevos bajo la tierra, en el mes de febrero; alcanzan su madurez a nivel sexual cuando tienen 16 meses de edad, pero esto no quiere decir que sean adultas, recién a los 36 meses podemos llamarlas así. Otras de las particularidades de las iguanas rojas, radica en su visión, pueden ver tanto cuerpos, como sombras y movimientos a largas distancias; sus dos ojos les sirve para ver qué es lo que está ocurriendo en la selva y para poder encontrar su alimento. Algo muy característico en ellas es que realizan ciertas señales visuales para poder comunicarse entre sí. Con respecto a su oído, decimos que a la oreja de la iguana se la conoce como tímpano, la cual se resume a una estructura externa situada no muy lejos de sus ojos; lo que ocurre con ella es que no puede procesar el sonido, solo lo transmite a su oído.

Como toda mascota, necesita de atención y cuidado, pero hacerse cargo de una iguana roja, no es lo mismo que cuidar un perro, gato o conejo, ya que los reptiles poseen un comportamiento más complejo y necesidades diferentes. La iguana es un animal diurno, por lo que se alimenta por la mañana para tener así una mejor digestión; para ello su temperatura corporal no debe ser inferior a los 32°C. Si tenemos una cría de iguana, entonces se alimentará diariamente, si ésta ya es mayor lo hará seguramente cada dos días. Sea cual sea el alimento que le sirvamos, éste debe estar cortado en pequeños trozos; podemos darle alfalfa, diente de león, hojas y flores, tréboles, acelga, nabo, apio y escarola. También se le puede alimentar con higos, papaya y naranja, pero en menor medida; los ratones como los grillos, deben representar solo el 5% de su dieta. La iguana roja no es un animal que le cueste vivir en cautiverio, siempre que posea un terrario en buenas condiciones; el espacio es lo que importa y las condiciones que lo hacen.

Se debe controlar minuciosamente la tasa de humedad, la temperatura del sitio, y otros factores, para ello podemos adquirir terrarios. Éstos pueden incluir puertas corredizas, ventilación, correcta circulación del aire, etc. Las iguanas, sin importar su tipo, aumentan rápidamente de tamaño, es por ello que se aconseja optar siempre por un terrario grande; las dimensiones mínimas debe estar comprendidas entre 3 metros de largo, por 1,5 metros de ancho y 2 metros de alto. Debemos incluir también ramas sólidas, una lámpara UV, una que brinde calor y una para ser prendida a la noche y así evitar el gran descenso de temperatura.