Historia de los gatos

Si nos adentramos en el mundo de las mascotas podemos decir que los gatos ocupan un lugar fundamental, decimos esto porque siempre se los ha catalogado como animales inteligentes y cariñosos, ¿Qué más queremos en una mascota?.

Al gato o gato doméstico se lo encuentra situado en el grupo de felinos, particularmente es una animal carnívoro y ha estado conviviendo con el hombre por más de 8.000 años. Existen docenas de razas de estos animales y algunas de ellas se caracterizan por no contar con pelo o carecer de cola, se cree que esto sucede debido a mutaciones genéticas en los animales.

El gato, sea doméstico o salvaje es un experto depredador y puede cazar alrededor de 100 especies de animales para poder alimentarse; la comunicación del gato es muy peculiar, estos felinos se comunican a través de sonidos, gruñidos, gemidos o diferentes vocalizaciones, sin contar el lenguaje que dictan con su cuerpo. Como hemos mencionado anteriormente, el gato es un animal que pudo ser domesticado fácilmente y es hoy en día una excelente mascota de compañía, como su domesticación es un fenómeno nuevo, este felino puede vivir en hábitat salvajes formando pequeñas comunidades. gatos-mascotas

El gato siempre ha tenido un lugar preferencial en la historia de culturas milenarias tales como la egipcia, la japonesa, la escandinava y la china. Nunca pudo saberse cuál fue la cultura que ha podido lograr su primera domesticación aunque siempre ha sonado fuerte el rumor egipcio; se cree que fueron ellos quienes empezaron con el proceso de adaptación cerca del año 4000 a. C. para mantener lejos a las ratas y ratones de sus graneros. Los egipcios consideraban al gato como un animal sagrado, por ello, cuando alguien agredía o mataba a alguno, pagaba con la muerte; a su vez, cuando un gato fallecía en ocasiones se lo momificaba. Pero la historia de estos animalitos iba a tener un vuelco drástico hacia la edad media, en este período se pensaba que los gatos eran familiares de las brujas y por ello se los quemaba vivos. En la cultura occidental tuvieron una leve mejor suerte, pero existen personas supersticiosas que todavía creen que traen mala suerte, en especial cuando un gato negro se les acerca, el mismo representa el infortunio.

Gatos, carácter e instinto

Aunque muchos supongan lo contrario, el gato salvaje suele ser tan o más sociable que el gato doméstico y en su hábitat establece colonias jerarquizadas marcando su territorio; también, como cualquier mascota, el gato está expuesto a enfermedades psicológicas como el estrés y podría, como consecuencia, desarrollar un comportamiento neurótico. Su vejez no es gradual, todo lo contrario, abrupta, los gatos viejos tiene como primeros síntomas las cataratas y la lentitud en su andar, en la mayoría de las ocasiones pierden el olfato y duermen mucho más de la cuenta debido a que padecen un cansancio extremo. Los gatos domésticos, en comparación con los salvajes poseen una desventaja y la misma se basa en las costumbre, un ejemplo claro es la forma que los primeros tienen al cruzar la calle.

gatos-felinosLos gatos domésticos no miden el peligro y cruzan sin mirar, sin esperar lo peor, esto nos demuestra por qué existen tantos gatos atropellados en las calles. Si existe un atributo que diferencia a los gatos de otras mascotas es su visión. Ésta es superior en la noche a la de los humanos pero inferior durante el día; el gato cuenta con la capacidad de emplear el máximo de luz para visualizar personas y objetos.

Este felino posee un campo visual de 200° mientras que el de nosotros es solo de 180°; el gato triangula la distancia que existe hacia un objeto empleando dos imágenes del mismo proyectadas en su retina desde diversos ángulos. Con respecto a la audición, decimos que es muy similar a la de los humanos, sin embargo, los gatos son capaces de oír sonidos más altos y de manera más clara que los perros; cuando escuchan un sonido, sus orejas rotan en dicha dirección. Si este ruido es algo fuerte, lo más probable es que el felino corra asustado, si no lo es, entonces replegará sus orejas hacia su nuca. El olfato es otra de las características principales de los gatos, decimos esto porque es 14 veces más fino que el de los humanos; a su vez cuenta con un órgano sensitivo en el paladar y utiliza un movimiento facial para poder enviar compuestos químicos hacia él. En cuanto al tacto decimos que el gato posee una docena de cerdas sensitivas distribuidas entre su labio superior y sus mejillas; otras se sitúan en el mentón y sobre los ojos; las mismas son las encargadas de transmitir impulsos eléctricos a la corteza cerebral. Los felinos confían más en la información de sus cerdas sensitivas que en la información visula que recogen.



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