Cuidados para gatos siameses

Los gatos siameses son una raza atrapante tanto por su apariencia como por su carácter. Este tipo de gatos han sido descriptos como los "perros" del mundo felino, tanto por el entusiasmo que muestran para con sus dueños, como por lo juguetones que son. A continuación daremos algunos consejos sobre cómo mantenerlos en estado óptimo de salud y como garantizar su bienestar dentro del hogar.

cuidados para gatos siameses caserosUno de las primeros puntos que señalaremos es que a los gatos siameses, contrario a la creencia popular, hay que bañarlos cada tanto. Más allá de que lamiéndose mantienen su nivel de aseo, necesitamos darles un buen baño de tanto en tanto. Para esto tendremos que seguir algunas especificaciones, como por ejemplo, utilizar shampoo para gatos. El pelo de los gatos siameses es muy especial y puede irritarse fácilmente si se utilizan productos no aprobados para el baño de gatos. Necesitaremos entonces un shampoo suave que no irrite su piel ni sus ojos. Además tendremos que tener en cuenta que el shampoo no deberá hacer mucha espuma.

Estos gatos son particularmente asustadizos, por lo cual la espuma será algo que tendremos que evitar en la medida de lo posible a la hora del baño. Tras el lavado la piel y pelo del gatito tendrán que ser secadas de manera de retirar la humedad lo más posible. También será importante que por lo menos en las primeras dos horas luego del baño, el siamés permanezca en un lugar fresco y seco, de forma de poder terminarse de secar bien. En relación al baño, esto será algo que tendremos que realizar desde pequeños de forma que puedan ir habituándose poca a poco al mismo. Otro punto fundamental dentro de los cuidados para gatos siameses es seguir de manera estricta el calendario de vacunación de forma de prevenir el contagio de enfermedades. A los dos meses deberemos aplicarle la vacuna trivalente, a los dos meses y medio la que previene contra la leucemia. A los tres meses deberemos repetir la trivalente y la de la leucemia deberá ser repetida a los tres meses y medio. A partir de los tres meses podremos hacerle aplicar la vacuna de la rabia. Tanto las dos primeras como esta última deberán ser repetidas todos los años. Dado que es factible olvidar cuándo fue que vacunamos por última vez al gato, será importante poder contar con un carnet donde tengamos todas sus vacunas, así como con un cronograma de vacunación donde podamos seguir las dosis por venir.

Desparasitando al animal

gatos siameses cuidados ideales a tomarEl cuidado que se obtiene a través de la vacunación se complementa desparasitando al animal. Esto es fundamental realizarlo a los 45días, y luego con una frecuencia alta hasta los 6 meses. Luego de este período habrá que consultar con el veterinario cada cuanto debemos desparasitarlo. Debido a la gran independencia de los gatos, es muy probable que estos salgan de la casa sin avisarnos, y si caminan mucho sin darse cuenta los mismos pueden llegar a desorientarse sin saber cómo volver. Por esta razón será importante poder ponerles una chapa identificadora con los datos del animal y con nuestros datos de manera que se nos pueda contactar en caso de el pequeño gatito se pierda. Aunque por lo general los gatos son orientados esta eventualidad puede llegar a ocurrir, y será mejor entonces prevenir que curar.

Una pregunta que los dueños de estos gatos se hacen es cuando se debe acudir al veterinario. Muchas veces hasta que no se presenta un problema muy agudo no se lo lleva al veterinario, pudiendo llegar a pasar por signos muy importantes de riesgo. Por eso a continuación mencionaremos una lista de situaciones que ameritan la consulta médica. El gato debe ser llevado al veterinario si presenta diarrea o vómitos. Esto puede llevar a una deshidratación que puede llegar a traer consecuencias graves a corto y largo plazo. Si el siamés rechaza repetidamente la comida sin motivo alguno también tendremos que consultar a un especialista. Para esto tenemos que tener en cuenta que el gato no se esté recuperando de ninguna enfermedad que pueda justificar esta falta de apetito. Cualquier enrojecimiento de la piel o escoriación será motivo de consulta al médico. Un consumo excesivo de agua así como orina en abundancia o presencia de sangre en la misma, son por lo general indicadores de que algo no anda bien.

Si el gatito se rasca o lame demasiado, o también si estornuda en exceso tendremos que consultar. Modificaciones conductuales como una aparición de agresividad repentina pueden ser una forma del animal de mostrarnos que algo no anda bien, por lo cual tendremos que tener en cuenta este tipo de manifestación. La pérdida de peso muy marcada será también indicador de alarma. Por último, es necesario aclarar que ante cualquier problema en la respiración del animal, tendremos que llevarlo rápidamente al veterinario, debido a que en este último caso puede llegar a haber riesgo de vida.