Historia de la veterinaria

Cada vez que tenemos algún inconveniente con nuestra mascota el primer lugar al que acudimos es a una clínica veterinaria, o también conocido como “veterinaria” a secas; en este lugar es donde se tratan y curan las enfermedades de casi todas las mascotas, pero ¿Cómo empezó este servicio?.

Desde el omento que el hombre empieza a domesticar animales, nos damos cuenta de que éstos llegaron para quedarse a nuestro lado, es que con las mascotas establecemos más que una relación, más bien un vínculo afectivo, una alianza que tiene como prioridad el cuidado mutuo. La veterinaria surge como la búsqueda que el individuo hace para poder curar las enfermedades de su amigo fiel; por ello a partir del período Neolítico hallaremos a miles de hombres que se dedicarán a cuidar la salud animal.

Si queremos antecedentes mucho más antiguos, decimos que en Egipto, sitio en donde los gatos eran sagrados, dentro de los templos podíamos toparnos con personas que estaban a cargo de la alimentación de estos felinos como también de su cuidado; los sacerdotes de menor rango era quienes examinaban a los gatos, a su vez estaban los prácticos laicos que se encargaban del cuidado del ganado.

veterinaria-medicoEs en Egipto justamente donde se tienen los primeros registros de la actividad de la medicina, más precisamente en el papiro de Kahun, en él se describen enfermedades del ganado y las soluciones alternativas para combatirlas; también, en el mismo papiro se describen patologías de perros, aves, peces y gatos. En la India el Rey Asoka, conocido también como el Constantino del Budismo, hizo construir los primeros hospitales veterinarios para recoger animales enfermos y cuidar de su salud. Como podemos observar, aunque parezca mentira, la medicina veterinaria posee miles de antecedentes históricos, lo que nos hace pensar que los animales siempre fueron valorados por la sociedad, pero en épocas antiguas incluso un poco más. En el continente Americano, el primer antecedente de un cetro de medicina veterinaria tuvo lugar en México, más precisamente en el año 1853, fue en ese entonces donde se fundó la escuela Nacional de Agricultura y Veterinaria, hoy conocida como la Escuela Nacional Veterinaria y Zootecnica. Actualmente una de las mejores escuelas veterinarias se encuentra en Buenos Aires, Argentina, en la sede popularmente conocida como “agronomía”; allí se atiende gratuitamente a todos los perros y gatos que son encontrados en la calle y que, generalmente, han sufrido abusos y maltratos por dueños o personas desalmadas. La función de este establecimiento no es solo curarlos y proveerles de tratamiento, sino también de encontrarle un hogar y un dueño digno que merezca una mascota.

La guía del buen veterinario

La medicina veterinaria es como la medicina tradicional, se utiliza para curar, pero no todos los médicos veterinarios son excelentes, por ello, a continuación brindaremos una breve reseña de cómo debe aplicarse la medicina veterinaria para que las mascotas disfruten de una salud próspera. Ante todo decimos que el veterinario no restringe su área de acción solo a la salud del animal, sino que su campo va más allá de diagnosticar y tratar las enfermedades; de hecho su papel es muy valorado en sectores agropecuarios, industriales y ganaderos. La persona capacitada en la medicina veterinaria recibe una formación completa y no solo cursos de veterinaria, es decir es capaz de ejercer el control sanitario de alimentos de origen animal que son destinados para el consumo humano.

veterinaria-mascotasEntre las funciones de un veterinario se encuentran la observación, interpretación y diagnóstico de la enfermedad de la mascota; a partir de la información recogida, el médico, utilizando la medicina veterinaria, nos dirá qué tratamiento debe seguir nuestra mascota, es decir qué remedios tomará, y en el caso de que la patología sea grave, los estudios que deberán realizarse para su posterior tratamiento.

Los médicos veterinarios son muy solicitados en cuando a perros y gatos se trata, y estos se debe a que cuando adquirimos una macota, lo primero que debemos hacer es llevarla a que sea revisada por un profesional (en el caso de que la hayamos encontrado en la calle o nos la hayan regalado). A la hora de elegir un buen médico veterinario, lo que debemos hacer es consultar con parientes o amigos que también tengan mascotas para que nos recomienden un profesional, esto es fundamental ya que una mala praxis en su mascota puede ocasionar la muerte. La medicina veterinaria también nos puede ayudar en cuando a tópicos menos relevantes pero necesarios tales como la marca y tipo de alimento que podemos darle, consejos sobre la crianza y adiestramiento según la raza de mascota, recomendaciones en cuanto a la desparasitación, etc. Un buen médico veterinario es una garantía tanto para usted como para su mascota, él será quien le asegure a su amigo fiel una vida próspera y extensa.



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